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viernes, 13 de abril de 2018

¿HABILITAR O REHABILITAR?


AQUÍ, MUESTRO EL CAMINO PARA CREAR CONCIENCIA DE SÍ MISMO       Hola amiga(o) pensante. El pedido urgente que la humanidad se hace así misma al ver las malas condiciones del planeta, es “consciencia”.
  Es evidente la falta de consciencia, o el mal estado de consciencia de los que aquí habitamos este mundo caótico.
  Considero que todos necesitamos “rehabilitarnos” como seres pensantes. Quizás, haya quienes consideran que no necesitan hacer correcciones o reparaciones y prefieren “habilitarse”.
  Habilitar es hacer los cambios necesarios para desempeñarse de una manera “distinta a la habitual”, y rehabilitar se usa para referirse a casos que se han salido de la conducta considerada normal. Pero sigo creyendo que no hay uno que no necesite rehabilitación.
    Para habilitar o rehabilitar a un pensante.  Lo primero que resalta como obvio para hacer los cambios necesarios para transformarse en un pensante apto para producir resultados de progreso, prosperidad y felicidad en el mundo, es la educación.
   Educación y consciencia parecen ir de la mano. Digo “parecen”, Los hechos, la cantidad de evidencia que existen en el planeta, demuestran que no es una verdad como para poner toda la confianza.
  Más de la mano, van la educación y el desarrollo de la inteligencia, pero consciencia que va. Si no pregúntenle a los líderes mundiales, si tienen algún remordimiento de consciencia por los crímenes atroces que mandan a cometer y en este momento dispuestos a explotar las 2.500 bombas nucleares conque piensan incluirnos a todos en su suicidio.
  Consciencia se define como; el conocimiento de la propia existencia.
  Pero de que existencia se está hablando cuando se dice, que es la capacidad de verse y reconocerse a sí mismo y juzgarse por esta visión.
  Que yo sepa los pensantes solo ven y reconocen el resultado de sus pensamientos; la personalidad, su manera de ser, y lo más profundo que pueden observar, es ver lo que están pensando.
  Pero ellos como pensantes no se están observando, tienen muy poco conocimiento fidedigno de sí mismo.
   Los pocos que se adentran a observar la espiritualidad, ven fantasmas por todos lados y han saturado de misterio la esencia del ser pensante.
   Este pensante es el que hay que observar, es el verdadero “yo”, el que crea una personalidad provisional para desenvolverse en este plano.
  Este pensante, es el que debe despertar con el conocimiento que adquiera de sí mismo.
  ¿Pero qué conocimiento debe adquirir? Muchos pensantes están intentando saber sobre ellos, pero pierden el tiempo tratando de saber de dónde vienen, a donde van, de ver si tienen ojos espirituales azules, o si pueden volar como Superman, atravesar paredes, etc.
  Existe una regla de oro para el pensante; toda su verdad proviene de lo que considere o piense. En base a esto, estoy seguro que todos los pensantes que han tenido experiencias espirituales, estos son ciertos.  
  Hablan con su verdad, pero el asunto es que, hasta el pensante con el desorden mental más severo, también es verdad lo que dice estar experimentando. (El loco que se cree Napoleón Bonaparte)
  ¿Cómo diferencia un pensante su realidad subjetiva producto de pensamientos racionales, pensamientos analíticos, etc. de la verdad acerca de su esencia como ser pensante?
  Todos los caminos que emprenda desde su personalidad debe pasar a través de la mente o de sus registros mentales. Es decir, a través de todo lo que ha pensado durante toda su vida.
  Por estos caminos siempre se pierde, o termina dando vueltas en círculo o concluyendo ideas interesantes, pero alejadas de las repuestas o conocimiento que está buscando de sí mismo. Estudiar la personalidad, como se ocupa la psicología, no es un estudio del pensante. Si se quiere es un estudio de lo que puede crear y experimentar.
  Este conocimiento de sí mismo como pensante es la tan anhelada consciencia que tanta falta le hace a los habitantes de este planeta.
  Te voy a mostrar un camino para que el pensante se rehabilite a sí mismo, evalúalo y tú decides.
  Voy a cumplir tres años hablando por este medio de la actividad pensativa. Si ya lo has inspeccionado y estás de acuerdo que existe un pensante, lo primero que hay que saber de este pensante ¿Cuál es su papel? ¿Qué rol desempeña?
  So observaste objetivamente has adquirido un conocimiento verdadero acerca del pensante: y es saber que ÉL “PIENSA”.
  Pensar es un acto, es una acción, y el resultado de esta acción son pensamientos.
  Y los pensamientos son los que te producen diferentes estados emocionales, sentimentales, conductas etc. y a nivel físico muchos efectos que puedes sentir.
  No puedo hacer muy largo el texto; cuando publico en Blogger se recorta y no sé cómo arreglarlo. Seguiré mostrándote el camino en la próxima entrada.
   Así que te dejo para que reflexiones acerca del rol fundamental de un pensante este conocimiento es verdadero y funcional. Y no me creas sin antes hacer tu propia prueba. Buen provecho. Nos vemos pensante.