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lunes, 2 de abril de 2018

¿QUIERES O NO QUIERES LIBERTAD?


EN LOS HECHOS SE COMPRUEBA LA VERDAD
   Hola amiga(o) pensante. De qué te sirve la teoría si no quieres o no puedes ponerla en práctica.
  El pensante promedio sabe que, si no cambia su manera de pensar, no cambia su manera de ser. Y si no cambia su manera de ser, seguirá teniendo el mismo tipo de vida que trae, y peor, ya que seguirá cayendo.
  Nadie cambia a mejor, nadie rectifica, si no se ocupa de trabajar en el contenido de sus patrones mentales. Patrones hechos con sus propios pensamientos.
  Pensamientos que en su gran mayoría se produjeron en circunstancias que ya pasaron y que no se repetirán igual nunca más. De ahí que la actualización de contenido es una tarea de todos los días.
  Toda la realidad de un pensante, es la realidad que ha considerado. Realidad que es como es, porque así lo considera, así lo cree y así la experimentará.
  No hay otra forma de cambiar la realidad que se percibe y se experimenta, sin cambiar el contenido de las ideas que se tienen.
  Repito; el pensante sabe que, si no cambia el contenido de los pensamientos que le hacen ser de una manera que no le gusta mucho, no cambiará su conducta o actitudes al respecto.
  La traba que frena a muchos de estos pensantes, es que consideran que necesitan estudios académicos para desprogramar y programas su mente.
 Han vivido toda la vida pensando, produciendo pensamientos para programar su mente y convertirse en la persona que son, pero esto no lo ven.
  No reconocen que son eficientes programadores, ahí tienen los resultados de su actividad pensativa.
 ¡Ah! Pero este resultado, como no los llena de orgullo y satisfacción, no admiten ser los autores. Y si llegan a considerar que son los autores, entonces, se descalifican considerándose malos programando su mente, o malos pensadores.
  Existen dos aspectos en la actividad pensativa que todo pensante debe comprender;
  a) El control en el acto de pensar.
  b) La creación del contenido de los pensamientos definitivos.
  Muchos se ocupan del contenido, estudiando, buscando datos e información, pero no prestan atención en el descontrol que padece en el acto de pensar.
  Se puede afirmar que; cuando un pensante logra cambiar contenidos de sus ideas en algún aspecto de su vida, lo logra porque tiene control del acto de pensar acerca de ese tema o asunto.
  Si un pensante pierde el control en mayor o menor grado con respecto a algo, en ese grado tendrá dificultades para cambiar su “manera de pensar” o el contenido de las ideas que sustentan ese comportamiento.
  Pero hay una parte más oscura cuando se programa la mente; resulta que los pensantes son susceptibles a ser inducidos a generar contenidos.
  Esta trampa es mortal para el determinismo o libertad para pensar. Pero lo que cautiva de esta trampa mediática, es que los pensantes no sienten que pierden su autonomía.
  Al contrario, se sienten comprendidos, agradecidos de que un medio de comunicación se acuerde de su cumpleaños, o se dé cuenta de lo que le gusta. Cosa que mucha de su familia no hace.
  La libertad se anhela y se lucha por ella cuando se tiene conciencia que se ha perdido. Obsérvate y observa a los demás y después hablamos.
  Ha sido un placer volver a compartir. Buen provecho con tu libertad.  Nos vemos pensante.