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lunes, 21 de mayo de 2018

ACONDICIONADO POR LA EDUCACIÓN


DIFERENCIA ENTRE UN PENSANTE CREATIVO Y UNO QUE CONSIDERA QUE NO LO ES.
     Hola amiga(o) pensante. Lo que una persona considere, acerca de por qué no es un buen pensador, o un destacado innovador en el campo donde se desenvuelva, esas ideas que tiene, deben ser sometidas a riguroso análisis.
  Las creencias provienen de la educación o el aprendizaje que recibe y las propias deducciones timoratas que se atreve hacer.
  Nuestra sociedad impone principios, que luego, pocos o casi nadie se atreve a revaluar y mucho menos a decir sus argumentos si son contrarios o difieren de lo establecido.
  El ser un pensante critico se menciona dentro de la educación teórica que se recibe, pero en la práctica, si te atreves a contradecir o poner en dudas, eres un pensante execrado.  
   La dependencia del conocimiento adquirido es casi absoluta, y ese conocimiento es la verdad. Cuidado si te atreves a juzgar o a buscar otra explicación al asunto que se está tratando.
   Los textos religiosos son tajantes, “palabra de Dios”, no te atrevas a ser crítico. Pero todo el sistema que rige en el planeta, tiene el doble discurso. Por un lado, te ofrecen libertad y en la práctica lo que se recibe es acondicionamiento.
  Los pensantes que tuvieron la osadía de saltar la cerca y mirar un poco más allá del conocimiento establecido, y de lo que se debía ver, son los mismos que ahora la humanidad les rinde honores por ser productores de ideas novedosas. (conocimiento para otros)
  Pero me gustaría que enfocaras este asunto en ti mismo. Ya cada pensante tiene una base de datos personal que ha adquirido y producido por la experiencia en el uso de lo que sabía o había aprendido.
  Este cuerpo de creencias acerca de su capacidad para producir NUEVAS ideas, (o que tan inteligente es), es la causa de que no pueda superar sus limitaciones o el alcance de sus ideas.
  Las viejas ideas pueden impedir que aparezcan nuevas ideas si el pensante no puede romper su propia zona de seguridad que le proporciona lo que ya sabe.
   Ya te he mencionado creencias que ralentizan el progreso de los pensantes dedicados a investigar y a pensar en innovaciones. Como creer que la mente o el cerebro es el que está pensando. Creer que si no has aprendido acerca de algo no puedes saber.
  Es sorprendente lo que un pensante puede hacer. Existen muchos casos de pensantes haciendo cosas sin que hayan tenido que estudiar los conocimientos que se supone tenía que saber para poder hacer lo que hace.
  Pero las explicaciones se siguen haciendo en base al conocimiento establecido. Y estas no ayudan a dar respuestas que sirvan de utilidad a otros pensantes para fomentar la aparición de muchos pensantes geniales.
  La mente o el cerebro que le toque a cada pensante, es una suerte de juego de azar de la genética.
   “Lo lamento hijo, la genética no te favoreció”. Caso cerrado, este pensante tiene que creer que su cerebro es el que pone lo límites.
   En los años sesenta me tocó ir al liceo, (llegué hasta tercer año), y recuerdo que nos enseñaban que la parte gris de la masa cerebral, indicaba el grado de inteligencia. Los genios tenían esa masa gris abundante. Y yo pensaba; “debo tener muy poca masa gris).
   En serio, lo creí a pie juntillas, la prueba era que mis mejores notas no pasaban de diez (máximo 20). Abandoné los estudios y alrededor de los 20 años, ya trabajando, por unos hechos que después les cuento, descubrí que no era tan bruto como lo estaba creyendo.
  De hecho, soy auto didacta en todo lo que hago. Leo solo lo necesario para enterarme en que andan otros en el asunto que me interesa saber. No soy un genio, pero me estoy disfrutando y parte de ese disfrute es lo que estoy compartiendo con ustedes.
 La inquisición con el conocimiento lo desacredita, pero si se entregara haciendo que, entre sus importantes efectos en un pensante, también lo liberara, la genialidad creativa haría una hermosa explosión en el planeta por todas partes.
  No dudo que existan pensantes educados que durante el proceso no se dejaron coactar y están dando lo mejor de su talento.
  ¿Qué diferencia a un pensante productor de nuevas y novedosas ideas, de alguien que vive reciclando o rumiando ideas presionado por las circunstancias o por la educación que lo acondiciona a ser cómo es?
  En los muchos ejemplos se encuentra la rebeldía en ellos, y en otros exitosos con su pensar, la extrema necesidad que padecieron los obligó o tuvieron el importante detalle de confiar en su esencia y jugárselas.
  ¿Dónde está tu rebeldía o has sucumbido atrapado en la necesidad, pensando solo lo necesario para sobrevivir?
   Los límites se los ponen los pensantes a sí mismo. Ha sido un grato placer. Buen provecho con tu osadía. Nos vemos pensante.