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viernes, 15 de junio de 2018

LA INTELIGENCIA Y EL DESARROLLO PERSONAL


 CUANDO ACTUALIZAS TUS IDEAS, TE ACTUALIZAS TÚ.
   Hola amiga(o) pensante. La mente procesa contenidos, y no hay contenido registrado en la mente que no tenga impreso tu consideración, opinión o idea.
   Los hechos y todo lo que se percibe, en sí no tiene significado, ese significado con su valor o importancia se lo da el pensante. La forma de percibir los hechos es lo que determina la manera de proceder de cada persona.
   Nuestra mente es diferente a la mente genética, El cuerpo responde a las señales que recibe con un patrón (memoria genética) o impulso, siempre alineado a la búsqueda de adaptación o supervivencia, sus respuestas indican que ese es la solución que encontró.
  En cambio, en la mente del pensante los hechos o lo percibido tiene su propia interpretación. Esto es lo que nos hace diferente, no solo de otros pensantes, también de las mentes genéticas o especies. (Animales y plantas)
  Toda la capacidad de análisis de un pensante depende en parte del uso del contenido de su mente. La otra parte depende de él, del estado de consciencia que haya alcanzado.
  Para el desarrollo personal y la inteligencia, se necesita del contenido que hay en la mente con las ideas del pensante.
  No todo el contenido de la mente está disponible a la voluntad de inspección del pensante. Es decir, en la mente hay contenidos que el pensante no tiene consciencia, por distintos motivos lo ha olvidado o bloqueado.
  Tenemos aquí tres factores que deben ser observados y resueltos para poder crecer o desarrollar las potencialidades de un pensante:
a)    El estado de consciencia en que se encuentra el pensante.
b)   El contenido en su mente que responde a su voluntad.
c)    El contenido en su mente que NO responde a su voluntad
   Nota: en mis escritos, planteo soluciones para que seas tú mismo quien te des la ayuda. La idea es que seas tú el operador de tu mente.
  Con respecto al primer punto tenemos, que sea cual sea el estado de consciencia del pensante, este está afectado por los contenidos en su mente. De ahí sus actitudes o manera de ser.
  Así que el trabajo comienza con los contenidos que responden a su voluntad (b).
   No hay idea, o conclusión a la que haya llegado un pensante que no tenga su marca personal. Desde los primeros años de infancia sufrió un proceso de aprendizaje o entendimiento para desenvolverse. Si no está recluido, entonces fue satisfactorio para que los demás lo aceptaran como un pensante normal o dentro de los parámetros que se usan.
  El pensante se fue llenando de ideas y producto de esas ideas tenía su particular visión de la vida y del mundo. Hasta la fecha sigue en ese proceso, algunos casi inmóviles, pero no dejan de darle toques a sus distintas maneras de ver, de ser y sentir la vida.
  De acuerdo a mi observación, el contenido disponible en la mente para hacer operaciones analíticas es alrededor del 90%, solo un 10% o menos de ese contenido, es el que está siendo su peor barrera.
  Pero si se quiere reevaluar este contenido al cual se está inconsciente, lo recomendable es que se actualice en primer lugar la parte analítica, para elevar la capacidad y fluidez de análisis y entendimiento.
  Entonces amigo pensante, tienes un 90% de tus pensamientos o ideas producidas durante toda tu vida que están disponible.  ¿Desde cuándo no actualizas en profundidad todo ese contenido?
  Por lo general las ideas en las primeras etapas de la vida, se convierten en ejes, o en pilares donde se sustentan cualquier cantidad de ideas subsiguientes que se relacionen con ella de alguna manera directa o indirecta.
  Es decir, en este momento tienes unas ideas sustentando aspectos de tu personalidad producidas cuando aún muchas de las cosas del mundo y de la vida eran un misterio para ti, y las produjiste dentro de esas limitaciones.
  No son interpretaciones o ideas equivocadas, si lo fueran no te hubieran servido para seguir viviendo con ellas. Por ejemplo, la idea de Santa o la cigüeña trayendo los recién nacidos, tuviste que quitarla cuando reconociste que era equivocada.
  Tú has eliminado y modificado muchas ideas sobre la marcha, pero hay muchas más ideas que si las volvieras a ver, te darías cuenta que necesitas actualizarlas, y con esto logras darle a tu personalidad una mejorada forma de ser con respecto a ese asunto.
 Y cuando actualizas tus ideas, te actualizas tú. Las maneras de ser que has estado buscando puedes ahora programarlas.
  La mente con toda la data o contenido procesa para ti, y te muestra resultados. Lo que ves en tu mente, o lo que recuerdas es resultado de sus cómputos, no ves el proceso que hace al conjugar el contenido. Por lo que el pensante no está habituado a ver sus propios contenidos o ideas que la mente usó para llegar a esa conclusión.
  A parte de hechos circunstanciales donde se ve en la necesidad de revisar alguna idea, el pensante por lo general no se ocupa de hacer una revisión con el firme propósito de mejorar o actualizar el contenido de la mente. Y sobre todo ahora que ya es un pensante más experimentado y la vida y el mundo no es tan misterioso.
  Las ideas se expresan con palabras, los mudos usan un lenguaje de señas, pero igual sus significados o forma de interpretarlos son productos de acuerdo entre los pensantes.
  Para buscar contenidos para revisar se usan palabras claves. Por lo general la mayoría de estas palabras son de uso cotidiano, y pasan desapercibidas.
    Por ahora quedamos hasta aquí, seguiremos con el tema. Ha sido un grato placer. Nos vemos pensante.