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lunes, 11 de junio de 2018

ME ENFERMÉ SIN QUERER QUERIENDO


NO ERES CULPABLE, PERO SI ERES RESPONSABLE DE TU BUENA O MALA SALUD
   Hola amiga(o) pensante. Para un pensante no es fácil aceptar que esté afectando de manera negativa la salud física. Puede jurar que no está pensando cosas para enfermar el cuerpo.
  Él no anda por allí suicida y maliciosamente pensando; “enférmate cuerpo”, “quiero que te enfermes”, “no quiero que funciones bien”, “quiero sentirme mal”, etc.
  Y si él no anda pensando esas cosas; ¿Cómo le van a decir que está enfermando su cuerpo con pensamientos?
  Increíble, ¿verdad? Cuesta creerlo. A menos que entienda y esté muy claro de que las Ideas no son palabras o frases y sea capaz en este momento de tener una idea y reconocerla.
 Vamos a usar un ejemplo que puede ayudar a ver el fenómeno de la inocencia del pensante promoviendo enfermedades:
   Un tornado es un comportamiento de energía que arrasa y destruye hogares y vidas. En ese tornado no hay “pensamientos” o intención de romper casas y matar gente. De hecho, cuando es una suave brisa tampoco anda diciendo; “voy a refrescar la gente”. Son distintos comportamientos de la energía que está en acción.
  Cuando estás furioso con alguien no tienes intención de que esa energía dañe tu cuerpo. Estás deprimido, y no estás diciendo “enférmate cuerpo”. Estás alegre y no estás pensando “cuerpo siéntete bien”
   El contenido de un pensamiento o idea, es un comportamiento de energía. Un pensante puede producir una infinita variedad de comportamientos de energías, y estas cuando se producen muy seguidas crean un estado o condición.
  La memoria genética lee comportamientos de energía, ella descodifica y responde con un lenguaje químico para accionar en su actualización de sus funciones.
  ¿Cómo sabes que la energía que estás produciendo puede afectar tu salud física?
  Obsérvate cómo te sientes, tus estados de ánimo, tus estados emocionales, etc
   La memoria genética necesita recibir repetidas veces la misma señal, para poder reaccionar, o recibir de manera continua o por cierto tiempo la misma señal.
   Por ejemplo; haces una sola flexión como ejercicio abdominal, esa es una señal de tu intención o idea, pero no es suficiente para que esta mente genética considere necesario producir cambios de adaptación y se te ponga la barriga plana.
  De ahí que las ideas deben permanecer activas por un tiempo para que le mente genética reaccione.
   La forma que las ideas permanecen activas es a través de la mente que se ocupa de la acción de manera automática. O las actividades que ejecutas usando tu cuerpo o una parte de él.
  Una mala postura repetida un tiempo, causa que haya un cambió físico como respuesta.  
  Las ideas en acción producen los efectos que experimenta el pensante, como miedo, tristeza, etc. y también los efectos que produce en el cuerpo de manera indirecta.
  El pensante que entienda que con su manera de pensar influye en su salud, no debiera permitirse tener una actividad pensativa descontrolada o echa a la ligera, sin darle la importancia que tiene para su calidad de vida.
  La alimentación y otros gustos son actividades que sabemos es una transmisión de señales o información, que la mente genética va a procesar y va a dar respuestas.
  Los excesos, vicios, o falta de cuidado en lo que se ingiere con frecuencia son responsabilidad del pensante. Son sus decisiones, son sus ideas y por lo general está consciente del riesgo.
  La salud física dejó de ser un problema netamente hereditario. Esta creencia introducía una actitud de resignación en el pensante al considerar que es un dictado de la naturaleza y nada puede hacer.
  Si alguien desea afrontar los problemas que tenga de salud física, antes debe encarar sus actitudes.
  Las actitudes más frecuentes son ideas ya programadas en la mente y sus efectos se están reflejando en el cuerpo. No puedes cambiar una actitud si no cambias las IDEAS en la cual se sustenta.
  Los efectos psicosomáticos que pueden alterar la salud física, provienen de actitudes o estados que sufre el pensante por sus pensamientos.
  El pensante se encuentra entre la espada y sus pensamientos. Se comporta o se siente como se siente por efectos de sus pensamientos, y no puede cambiar esos pensamientos porque está convertido en efecto de ellos.
  No puede llamar al “Chapulin Colorado” para que lo salve de sus propias creencias.
  ¿Qué puede hacer? ¿Qué haces si te bajas de un carro en movimiento? (no controlas el carro)? Debes bajarte corriendo con tus piernas a la misma velocidad y luego ir reduciendo la velocidad hasta detenerte.
  Ya perdiste el control del acto de pensar y estás deprimido. Lo que es real para ti es lo que sientes; deprimido. No trates de detener la depresión, vienes en el carro que tu no controlas, “el acto de pensar”.
  No te esfuerces por no sentirte deprimido, por no estar intranquilo, etc. las luchas o los esfuerzos contigo mismo, si lo has hecho, te darás cuenta que no dan resultado.
   Serías capaz de observarte a consciencia experimentando la depresión, o la intranquilidad. Prueba alguna vez con algún estado de ánimo negativo lo que te voy a explicar. (Te garantizo que no vas a empeorar la condición)
  Vas a mirarte de manera premeditada sintiendo lo que estás sintiendo, observa esa tristeza como la estas sintiendo. Deja de mirarla y compara lo que sentiste ahora a cómo te sentías antes de mirar.  ¿En verdad te sientes tan mal como te parecía antes?
  Vuelve a mirar otra vez lo que estás sintiendo un poco más detallado. Después de unos segundos… ¿Esta realidad que experimentas “ahora” es igual que la anterior?
  Si tienes el valor de hacerlo, y mirar varias veces observando cómo te sientes, comparado a cómo te sentías, notarás que la cosa se va deteniendo.
  Te estas bajando del carro que no controlas, corriendo o sintiendo, y vas sobre tus piernas que si controlas. Estas poniendo atención a consciencia en tu pensar y los pensamientos que estás produciendo ahora son mejores, te estás causando sentirte mejor.
  Esto es un ayuda que te puedes dar tú mismo para salir de la emergencia, con cualquier condición que estés experimentando, pero sabes que necesitas trabajar con tus actitudes. Tu mente aún tiene el patrón activo.
  Necesitas recuperar el control de la actividad pensativa para no andar castigándote tú mismo sin querer.
  Ha sido un grato placer compartir. Buen provecho sacando valor para encarar lo mal que te sientas. Nos vemos pensante.   
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