Translate

viernes, 3 de agosto de 2018

CREENCIAS Y PREJUICIOS


CUANDO TE CONOZCAS A TI MISMO, TE DARÁS CUENTA QUE NO ERES COMO OTROS PIENSAN.
   Hola amiga(o) pensante. Se preguntarán el porqué de mi insistencia en contradecir la ciencia, al afirmar que el cerebro es un complejo conmutador eléctrico, fundamental para el organismo físico, pero no es el pensante.
   Está demostrado que en cualquier campo donde el hombre se enfoca a investigar y por alguna razón el progreso se detiene o no se está logrando encontrar las respuestas que se están buscando, hay que replantear los principios con los que se están trabajando.
  El campo de la psicología tiene más rendimiento en su comprensión de las conductas para inducir comportamientos a grupos, tipos de públicos o masas para lograr que adopten hábitos o tomen decisiones colectivas cuyos mayores beneficiados son otros, o son intereses ajenos a los del pensante de manera individual.
  Pero para lograr que el pensante sea capaz de deshacer sus patrones de comportamientos que en nada lo benefician, el rendimiento o los resultados siguen siendo esporádicos. Y para cubrir este déficit, el uso de medicamentos se ha generalizado para casi todas las afecciones o desórdenes “mentales”, o los desórdenes que padece el pensador, pero que se les nombran también “problemas mentales”.
  La psicología es parte del modo de vida de todo pensante. Todos somos “psicólogos”, somos causantes de nuestro sentir, de la manera de pensar y de comportarse. Y con los demás somos buenos consejeros con la psicología de la calle aprendida en el vivir.
  Es obvio que si no entendemos lo que hacemos, o no hacemos consciente para causarnos los efectos que experimentamos, somos pensantes ciegos, comportándonos con torpeza en nuestro propio mundo, con el cuerpo y en el mundo exterior con los demás.
  Así que la mejor prevención, es la educación sustentada en un conocimiento mejorado que le permita la autonomía suficiente al pensante para no hacerse daño con sus pensamientos y para mejorar o promover nuevas actitudes que le den una mejor calidad de vida.
  La actividad pensativa o el acto de pensar no se puede ignorar de la manera, en la que individual y colectivamente se está haciendo. El destino de cada persona y de la humanidad depende de la calidad de pensamientos que produzcan los pensantes.
  De qué sirve tanta tecnología facilitando el rendimiento en el desenvolvimiento social, mientras los pensantes, o los usuarios y consumidores se mantienen ignorantes, hundiéndose en una inconsciencia que le impide crear y mantener valores éticos que promuevan la disminución de la injusticia y aportemos con nuestra presencia una mayor armonía, tanto interna como externa.
  El rescate del pensante de tantas creencias no funcionales para su bienestar y libertad, implica permitirle y facilitarle completa autonomía de su actividad pensativa.
  Solo él puede liberarse a sí mismo de sus prejuicios para emprender el camino que lo lleve a sus más elevados sueños que desea alcanzar.
  En la medida que el pensante reasuma su rol de pensador, su vida cambia para bien. No hay manera de ser un pensador de pensamientos positivos, sosteniendo la creencia de que el cerebro o la mente es la que piensa.
  El universo físico, y la vida orgánica que existe en él, responden al pensamiento. El futuro de la humanidad está signado por los contenidos de nuestros pensamientos.
  Así como hoy la salud física y mental es consecuencia del tipo de pensamientos que producimos, así seguirá siendo y la ciencia no puede hacer otra cosa que paliar síntomas con tratamientos farmacológicos cuyos efectos secundarios muchas veces son más mortales que la misma enfermedad.
  La manipulación genética no la va a detener las prohibiciones que se establezcan. Llegaran a producir organismos más resistentes a los desgastes naturales y evitar que factores hereditarios se manifiesten, pero nunca van a producir a un pensante más sensato, evolucionado como un maestro o guía espiritual, enseñando el uso del amor para una convivencia sin esclavos ni esclavistas, o explotadores y explotados.
  Este es el porqué, de mi insistencia para que nos ocupemos de verificar si en verdad somos los verdaderos pensadores.
  Como siempre te digo, no me creas, somete aprueba la información y mientras observas o reflexionas, deja a un lado las creencias. Toda creencia se convierte en un prejuicio, se convierten en una cortina que impide ver de otra forma que no sea lo que se ve a través de ellas.
  Gracias, ha sido un placer. Buen provecho con tus pensamientos. Nos vemos pensante.