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miércoles, 14 de noviembre de 2018

    AFORTUNADO
         DÉCIMAS
                I
He tenido varios amores
y no me puedo quejar
fueron miel en el manjar
aromáticas como flores.
El sabor de los sabores
se destila del amor
bajo el intenso calor 
del cuerpo de una mujer
es la fuente del placer
para mi han sido un honor.
                II
De cada una de ellas
conservo recuerdos bellos
aun veo los destellos
son fulgurantes estrellas.
Escogí mujeres bellas
de gráciles almas puras
que me dieron sus frescuras
con amor apasionado
he sido un afortunado
me destino es la hermosura.
Autor: Emilio R. Fernández Ramos

lunes, 12 de noviembre de 2018

LA NADA Y LOS PROBLEMAS

CON PROBLEMAS, EXISTE LA URGENTE NECESIDAD DE PENSAR ALGO. PERO… ¿CUANTAS IDEAS PROPIAS PRODUCES EN EL DÍA?
    Hola amiga(o) pensante. Los pensantes cuando tienen un problema, hacen lo que se supone deben hacer para encontrar una solución; pensar algo, pensar y pensar hasta que se les ocurra una buena idea.
   Piensan con tanta desesperación, que logran atormentarse y entrar en un estado donde no haya salida; y el descontrol en el cual entran, los hace tomar locas decisiones, o embarrarse en pesimismo y negatividad.
   Por experiencia, muchos pensantes se han dado cuenta que; ante problemas que parecen no tener solución. Si insisten en pensar y pensar en algo, lo que logran es atormentarse y menos respuestas encuentran.
  Así que estos pensantes de manera inteligente, dejan el problema a un lado, y para pensar Nada de él; usan trucos como; ponerse a cortar el césped, arreglar el ventilador, o barrer el patio, etc. (una actividad es lo recomendable, algunos se van a recostar en la cama o a ver TV, y no funciona, no paran de pensar en el asunto)
   Se busca poner la atención en otra cosa para no pensar más en el problema. Es decir, intentan pensar Nada, y de hecho cuando logran “olvidarse” del problema; ¡Zuas! se le enciende el bombillo, una idea de algo que pueden hacer para empezar a resolver la situación, y de paso se sienten calmados; más tranquilos.
   Es increíble experimentar como aparecen las ideas “de La Nada”. Basta que te hagas una pregunta, o te plantees encontrar una solución o respuesta, y te mantengas en el estado ideal que se produce con la idea de Nada, y ocurre el milagro.
  Podrías saber todo lo que desees, pero antes tienes que recuperar el control de la actividad pensativa y volver a tu esencia para ser el director. Ser tú el pensante.
  Si intentaras ejercitarte con el control del acto de pensar, en la medida que progreses, vas a ir observando y comprobando como te vuelves un pensador de profundidades. Poco a poco iras descendiendo a lo profundo del océano, donde se haya la memoria o conocimiento de este universo y del tuyo propio.
   Cuando empecé a encontrarme en mi esencia, y a experimentar quien verdaderamente soy, ni yo mismo podía creer las cosas que podía hacer. Fui saliendo de ese “no lo puedo creer”, al investigar y comparar con el conocimiento que ya existe, y al comprobar con hechos, lo que es capaz un pensante. Todos podemos.
   Hasta hace diez años, no imagine, que pudiera saber acerca de cosas, simplemente decidiendo saber. Ya he hecho muchas pruebas de temas que nunca he estudiado, y de verdad, no parece tener ninguna explicación lógica.
   Ya estoy más tranquilo en ese aspecto, pero ahora, al observar la realidad, la manera como nos estamos conduciendo en esta sociedad, y el destino que llevamos, no tengo una palabra que describa lo que siento al ver el mal estado en el que nos encontramos. 
   No tienen por qué creer lo que digo, pero lo menos que pueden hacer, es comprobar y desmentirme.
   Por ejemplo en el caso de los problemas, lo lógico es que no paren de pensar hasta que encuentren una respuesta. Y lo que se observa es que; mientras más se esfuerza en pensar en el asunto, más mal se sienten y menos consiguen hallar una buena idea.
  Todos los pensantes tienen la virtud de ser creativos, y ser creativo no es otra cosa que producir sus propias ideas.
   ¿Cuántas ideas propias de manera consciente estás produciendo en el día, en el mes, en el año, o en toda la vida?
   ¿Alguna vez has usado la idea de Nada de manera intencional y consciente?
   Te invito a probar “pensar Nada”, hasta que logres mantener ese estado consciente, aunque sean decimas de segundos.
   Todo tú vas cambiar de manera progresiva y positiva. No necesitas enfocarte en todo lo malo que hay en ti. O en tus debilidades, incapacidades, traumas, o como lo llamen.
   Y la razón es sencilla, tú no tienes la intención de pensar para enfermarte, o de no lograr ser el pensante que deseas ser.
   Revisa para ver si esa es tu intención, o eso es lo que estás deseando. ¿Verdad que no?
   Así que; en la medida que recobras el control y te haces más consiente de ti, esos pensamientos negativos que sostienes los vas a soltar. Esa es la verdad, no te vas hacer daño o a llevar una mala vida por gusto.
  Los problemas, asuntos, o circunstancias difíciles, apremiantes, que presionan al pensante. La mejor manera de encararlos y mantener un buen nivel de serenidad, es estar ejercitado en experimentar la condición de Nada.
  Los problemas no van a dejar de ser problemas, la realidad no va a dejar de ser realidad, pero tú te conviertes en un gigante. Estás en control de tus pensamientos, eres quien pone y quita importancias a las cosas, puedes concentrarte y manejar tu atención a voluntad, no tienes problemas con el apego, y estás preparado para aceptar perder.
   Lo que nos ha faltado en todo este tiempo, es el uso consciente de la Nada, y algunos pensantes en complicidad con el universo físico se aprovecharon para aplastarnos y hacernos sus prisioneros.
   Ha sido un grato placer compartir. Buen provecho con tu Nada. Nos vemos pensante.

viernes, 9 de noviembre de 2018

LA NADA Y DOLOR EMOCIONAL

¿SABES CUANTO DUELE EL DOLOR DE UNA PERDIDA?
   Hola amiga(o) pensante. Hay dolores físicos insoportables, pero el dolor de la pérdida de un ser querido, se convierte en una huella imborrable.
  Díganlo quienes han perdido un ser querido. Ya no te acuerdas de aquel intenso dolor de muela, pero el pecho se comprime cada vez que llega a la memoria la imagen de esa persona.
  Evidentemente hay maneras de manejar el dolor; tanto el físico como el emocional. Ambos se fundamentan en el control de la actividad pensativa.
  La realidad de un hecho ocurrido, no puede ser modificada. El pensante quisiera con toda su alma que eso fuera posible, y esa impotencia se convierte en la daga que no puede sacar de su pecho.
   Las pérdidas o hechos dolorosos que trastornan, o cambian la realidad o normalidad de la vida que se lleva, son para el pensante ciclos que comienzan con la negación. La lucha para aceptar, el tal como es de la nueva realidad, lo desgasta espiritualmente.
   De no hacer algo al respecto, su vida se va por el desfiladero de sufrimiento, y no vuelve a ser ni siquiera, el mismo que era antes.
   Las pérdidas, o hechos donde estuvo amenazada la vida, la posesión o pertenencia de algo material. Son causas activas que deterioran la calidad de pensamientos que produce el pensante.
  Cuando cree que el tiempo lo ha liberado del dolor, es porque se ha sumido en un estado donde ha dejado que la mente se encargue de mantenerlo en movimiento, dentro de las rutinas del diario vivir.
   ¿Quieres probar para ver si el tiempo te ha borrado el dolor? Rememora el hecho. Míralo y vuélvelo a revivir, así sabrás si lo has superado. Hasta que no lo superes no eres libre.
  ¿Y qué pasa con el amor que se siente por el ser amado que ya no está?
  Esta sería una pregunta de alguien que está en el medio de la turbulencia del dolor; su llanto, su sufrimiento, es prueba de que lo ama. No quiere “olvidar” para no perder su amor.
   Dolor y amor; amor y dolor, se convierten en una carga que no quiere abandonar mientras viva.
   Pero quienes hemos superado pérdidas, sabemos que el amor recobra su brillo, ya que ahora podemos recordar para volver a disfrutar en nuestra imaginación la compañía del ser amado.
   Una perdida es un algo o alguien que dejó de existir como una realidad que forma parte de nuestra vida.
  “Dejó de Existir”, es decir, “hay Nada de ella”. Tus recuerdos, o pensamientos, son tuyos, te pertenecen y forman parte de ti, no de la persona que murió.
   La gente se consuela considerando que está en algún lugar no físico. Igual, esa realidad es producto de tus ideas. La realidad objetiva es que “hay Nada de quien era ella”.
  Los pensantes pueden conservar prendas o fotos, pero igual; esa persona no está ahí.
  “Acepta la realidad”, es el consejo más usado. Pero todos sabemos que no es fácil para quien está pasando su tragedia impotente, y el dolor lo arrastra como un rio crecido.
   “Hay que practicar el desapego”, otro consejo que no dice nada que el pensante pueda hacer para salir de las cosas que no puede soltar.
   Mi opinión; en la vida solo hay dos cosas posibles, o tienes o no tienes; eres o no eres; haces o no haces; existe o no existe. NADA—ALGO.
  El pensante debe ser capaz de balancearse con estos dos conceptos. Los extremismos jamás han ayudado a mejorar la calidad de vida en el planeta.
  Toda esta vida, has estado en la práctica cotidiana de: ser, hacer y tener. La producción de pensamientos o ideas, son con esa finalidad.
  Estamos tan enfocados y obsesionados en los “algo”, que no toleramos ni siquiera pensar un pensamiento que implique perder. Que signifique la no existencia de un algo importante para nosotros.
   La indisposición se comprueba en la práctica con demostración de inhabilidad. No estás dispuesto a no ser, hacer o tener, y te apegarás a las cosas, tendrás dificultades para aceptar y las pérdidas serán tan dolorosas, que sentirás que no las puedes soportar.
  Experimentar la Nada te ayuda a balancearte, te ayuda a salir del extremismo de “ALGO”.
   Observa cuando tienes algún descontrol del acto de pensar como piensas, y piensas; recuerdas y recuerdas cosas. Sientes que necesitas “pensar en ese algo” y de ahí la compulsión a pensar.
   Sin embargo, actuando de esa manera nunca te has tranquilizado, pero cada vez que caes, repites el mismo proceder. Ahora prueba con “Pensar y a experimentar la Nada”. Y observarás como tu actitud empieza a mejorar.
   Poco a poco elevas tu nivel de confrontación, y la emotividad que produzcas se volverá manejable.
   Las pérdidas seguirán siendo pérdidas, pero no habrá dolor que te haga sufrir al recordar a un ser querido que ya no está contigo.
   Ha sido un grato placer compartir. Buen provecho Haciendo Nada. Nos vemos pensante.   

jueves, 8 de noviembre de 2018

ERES TU SOLEDAD

                  POEMA 
¿Sola, Soledad?
Pero que bien te ves sin compañía.
Ves como tus temores se disiparon.
Volviste a tu individualidad,
experimentaste de ti, el principio y el fin,
y al final, encontraste que sigues siendo
tú.
Sola, pero sigues siendo tú, en esencia.
Allí están quienes extrañabas sus
presencias, para ser, para existir por
efecto de observar quienes no eras.
Ahora son ellos quienes te extrañan
para sentir que no siendo tú, 
tienen que ser alguien diferente. 
La soledad te llevó a la soledad, 
a no saber que existías por ti misma, 
al no entender que no hay tiempo 
antes de ti.
No hay lugar para que alguien más 
te dibuje una existencia. No sabías
que soledad es la luz que desparece
las sombras en las cuales
nos convertimos, para poder vernos 
y no sentirnos desamparados,
sufriendo en la soledad.
Ahora, eres tu soledad.
Autor: Emilio R. Fernández Ramos 

lunes, 5 de noviembre de 2018

LA NADA EN LA CONCENTRACIÓN

 EL PODER DE UN PENSANTE CON LA CONCENTRACIÓN
   Hola amiga(o) pensante. Un pensante centrado, es un pensante que tiene sincronizado su propio universo, y a la vez sincroniza este con el universo que le rodea.
  Los vientos y las tempestades lo agitarán permanentemente, perderá algunas veces el equilibrio, el balance, pero si tiene control de su actividad pensativa, tiene el poder para volver a centrarse.
  Leíste el ejemplo que hice con el cero, cuando haces un círculo con un compás. En ese punto donde clavas la punta de hierro, ahí está el centro exacto de ese círculo. Allí mismo se considera que está el cero valor.
  ¿Qué coincidencia verdad? La nada de valor es justamente el centro exacto. CON-CENTRACIÓN.
  En la actividad pensativa está el uso de la consideración de La Nada, por lo general usada de manera inadvertida o sin estar consciente de su uso.
  Esta Nada al igual que el cero en las matemáticas, se convierte en el centro de tu creación; de tu universo. Desde donde creas tus propias realidades que experimentas.
   No te voy a decir que es fácil centrarse con el uso de La Nada. Los pensantes ya estamos estropeados; por lo general hay que buscar gradientes, o escalones que se puedan subir con las condiciones en la que nos encontramos.
   Por ejemplo; el uso de los ojos físicos para fijar la atención en un objeto. O en algo que se perciba, como un sonido, la respiración, etc. En este nivel se usan los sentidos físicos para mejorar la concentración.
   Usar pensamientos para concentrarse, es otro nivel, y en este nivel debes usar pensamientos significativos de algo o el pensamiento neutro de la Nada.
   Ejercitar la concentración en el concepto de Nada, es como sostener una vara de cien metros de largo en la punta de la nariz con vientos huracanados. Imposible, esa es la primera impresión.
  Y esta primera impresión es la que hace correr a los pensantes que lo intentan. Y luego se dan todas clases de justificaciones para no volverlo a intentar.
 El problema es que no encuentras algo de lo que estás acostumbrado, para enfocar la atención.
  El único algo eres tú mismo, y la forma de percibirte es mantenerte consciente. Permanecer consciente, de que estás consciente, mientras piensas la Nada.
   Si tú puedes leer este artículo a consciencia, estás en el nivel de ejercitar tu concentración con la idea de Nada. Una persona que está con fármacos, o pasando por una crisis depresiva, necesita ser asistido por otro pensante, pero si lo quiere intentar solo, mejor póngase a concentrarse viendo una pared.
  Romper con la dependencia y ser autosuficiente en el campo del pensamiento, es el objetivo que busco, para el que desee probar.
   El pensante desde que nace, está poniendo atención a través de los sentidos del cuerpo, luego es asediado por campañas publicitarias, por acontecimientos, situaciones, y todo tipo de hechos que tengan alguna relevancia.
  Y por dentro, tiene las necesidades y los malestares internos de su cuerpo, con el añadido de su mente sin control, que lo lleva a ver lo que a ella le da la gana.
  No es para menos ver a los pensantes en las malas condiciones en que se encuentran, con su falta de voluntad y poca auto-determinación.
   Un pensante que se dispersa con facilidad, es obvio que le cuesta concentrarse. O que no puede quitar la atención de algo, como cuando no puede dejar de pensar. Y es obvio que no se controla la atención.
   Hay tantos pensantes con mentes desordenadas que se entusiasman cuando le ofrecen ayuda para controlar su mente sin pasar por ninguna alcabala.
   Si alguien desea controlar la mente, o desarrollar el “poder mental”. Ese pensante ya tiene que estar de acuerdo, o tener un grado de certeza, que él no es la mente o el cerebro.
  Si cree que es el cerebro o la mente, entonces, es el cerebro controlándose a sí mismo.
   Los cerebros auto-correctores de conductas o de sus propios desordenes, no existen. Y esa es la razón para que la ciencia sea quien se encargue de intervenirlo, sin tomar en cuenta al pensante.
   Para ellos el pensante no existe, el que se hace llamar ser espiritual, es solo un cómputo cerebral o mental.
   Has visto numerosas hazañas de pensantes, y su explicación de cómo logran esos poderes excepcionales, se fundamentan en la concentración y el control mental.
  ¿Quién se concentra, el pensante o el cerebro?  Los tratamientos de fármacos para tratar los desórdenes mentales anulan la concentración, reducen la velocidad de reacción física y analítica. Lo que significa que la atención o estado de alerta o consciencia se ve afectado.
   Para controlar la mente, el pensante debe mejorar su poder de concentración (control de su atención), para ser capaz de elevar su nivel de tolerancia al desorden mental, al dolor, a los malestares, a las incomodidades, problemas, etc.
   Al ejercitar el control de tu atención, te estás controlando tú. Y al mejorar tu control, la mente responde mejor a tu voluntad, no hace falta enfocarse en ella.
   La práctica de concentración con el uso de la Nada, es un proceso gradual, que te capacitará para centrarte en ti mismo, en tu esencia.
   Y como efecto, no podrás evitar despertar. Tu proceso de iluminación ha empezado. No sé si te lo quieres perder, o tienes la creencia que se necesitan un millón de vidas para lograrlo.
   En todo caso, es un placer compartir ideas, que no las comunico, si no las estoy usando en mí vida. Buen provecho probando concentración con la Nada. Nos vemos pensante.

domingo, 4 de noviembre de 2018

UNA PRUEBA DE AMOR

           VERSOS
Dame una prueba de amor
Dámela amor te lo pido
Si tú a mí no me complaces
Yo no me caso contigo.             
Dame esa prueba de amor
Hasta quedar satisfecho
Para que oigas mi corazón
Como me late en el pecho.
Muchos besos tú me has dado
Pero eso no es suficiente
Dame esa prueba de amor
Quiero esa comida caliente.
Si me das un adelanto
De lo que voy a degustar
Te juro que no me aguanto
Y nos vamos a casar.
En mi tu puedes confiar
De darme a probar el postre
No creo que a nadie le importe
Lo que vamos a gozar.
Dame esa prueba de amor
Dámela amor te lo pido
Que si tú no me la das
No quiero nada contigo.
Autor: Emilio R. Fernández Ramos

viernes, 2 de noviembre de 2018

LA NADA EN LA ASIGNACIÓN DE IMPORTANCIA

NO PUEDES DECRETAR, POSTULAR O DECIDIR, SI NO CONSIDERAS LA NADA PREVIA.
  Hola amiga(o) pensante. “Espero que algún día recapacites”. Esto se lo han dicho a muchas personas, después que se ha tratado de hacerle ver la importancia que tiene, el que haga algo, o deje de hacer algo; el que sea o deje de tener algún comportamiento.
    Hablan las voces de la experiencia, gente que ha recorrido caminos y ha visto o vivido situaciones que le han dado un aprendizaje acerca de las importancias de asuntos que son comunes en al camino de cualquier pensante. Ahora quiere compartir, o quiere evitar que alguien al que ama, pase por alguna situación de peligro o riesgosa.
   Hay mucha información acerca de estilos, o modos de vida ventajosos, favorables para el que siga los consejos. Ya les decía, se comparte información, pero quién tiene que crear conciencia es el mismo pensante.
  Quien no quisiera despertar conciencia en muchos líderes que tienen el destino del planeta en sus manos. Ellos tienen su propia valoración de las cosas.
  No es por falta de información, que haya en el planeta gente cuyos intereses personales están por encima en importancia que cualquier otra cosa.
  O gente cuya necesidad los obliga a sacrificar su integridad, estando consciente que no están manteniendo su criterio de la importancia que tiene lo que va hacer, o está haciendo.
  O gente que por indolencia o hábito, no hace, o es, como sabe que tiene que ser.
   En esta era de avances tecnológicos en la comunicación, hay tantas aplicaciones novedosas, que la importancia ya no recae en el mensaje, la tiene la aplicación. Todos quieren la novedad tecnológica y botan a la basura el mensaje y los “viejo aparatos”.
  Se está poco a poco desmembrando el auto-determinismo y la capacidad de asignar importancia del consumidor o usuario. La tecnología te resuelve los problemas, ya no necesitas pensar tanto como antes. Cada vez piensas menos.
   En uno de estos días te anuncian lo último en tecnología, “ya no necesitas pensar”. Consulta la máquina, ella te dirá lo que te conviene.
   Ustedes pueden observar que a partir de la radio y la televisión no han faltado programas de quienes se erigen como autoridades en el conocimiento de la vida de cada persona, que recetan lo que es importante o no, para ti. La credibilidad y la confianza es tal, que la gente, no mastica el bocado, no lo digiere, lo instala de manera literal y luego actúa y se comporta de esa manera.
   ¿Dónde está el criterio propio? No hay juicio, no hay una opinión razonada. Si quieren ver a alguien asustado, cayendo de rodillas, respalda con una autoridad aunque sea mentira, lo que le estás afirmando.
   Antepones cosas como: “estudios científicos”; “la universidad tal…ha demostrado…”; “Dios dice”, “la biblia dice” etc. Mucha gente anda tan inutilizada, que las cosas que creen, de los acontecimientos o cosas que pasan y que le afectan de alguna manera, lo oyeron de alguien, y ellos creen y repiten, a tal punto, que si es para enojarse, se enojan, y se comportan como si fuera su verdad.
    No se puede ser auto-determinado en asignación de importancia, si no se tiene control de la actividad pensativa. Y no puedes liberarte de las importancias crónicas de muchas cosas, o prejuicios, si no comprendes el uso de la idea de Nada en el acto de pensar.
   Las valoraciones o grados de importancia que les asignamos a las cosas parten de “Nada de valor”. Estas importancias pueden ser de signo positivo o negativo.
  Importancias negativas: ¿dime a quien odias con toda tu alma? Esa persona es importante para ti, a tal punto que parte de tu comportamiento es afectado.
  “Dime que no quieres tener, que no quieres vivir, etc. Esas cosas que no deseas son muy importante para ti y te afectan.
  Importancias positivas; ¿será tu matrimonio; tu hijo; tu trabajo, tu salud; etc.? Son esas cosas que deseas, que vives o quieres vivir. No importa si otros afirman con pruebas, que lo que estás haciendo: como “fumar”, que tanto te gusta, te está matando poco a poco.
  La interrogante que debe hacerse cualquier pensante es; ¿qué tanto eso promueve su supervivencia, la de su familia, sociedad, el ecosistema, etc. o que tanto los afecta?
   Aquí es donde entra el juicio, la capacidad del pensante para observar, hacer sus propias conclusiones y decidir.
  Pensantes libres, auto-determinados, que puedan tomar decisiones propias, son los que necesitamos con urgencia en este planeta.
   Asumo que todos cojeamos, mucho o poco, es decir, estamos bebiendo la misma agua contaminada. Por lo tanto debemos desintoxicarnos para recobrar nuestra operatividad, nuestra autonomía en la producción de ideas o pensamientos.
   La manera que propongo, es la que he usado y sigo usando, se fundamenta en la idea de La Nada.
  Todo ciclo que un pensante abre o inicia lo hace con un pensamiento; llámese decisión, decreto o postulado. Su decreto o decisión es la parte visible de su pensamiento. Pero antes de ser, consideras no ser; antes de hacer, consideras no estar haciendo; y antes de tener consideras no tener.
   Esta Nada previa la estás considerando de una manera inadvertida o sobreentendida. Es una verdad de Perogrullo. 
   Por ejemplo; no estás queriendo ser un curamichate, (en Vla. Cura o sacerdote). No lo has decretado o decidido, por lo tanto eso no afecta tu vida.
   ¿Cómo saber si fue una decisión o decreto donde hubo previamente un juicio o valoración auto-determinada?
    Se va a saber comprobando que tanto puede el pensante reconsiderar o cambiar el valor o la importancia a ese asunto cuando lo desee.
   Si la Nada es la condición previa para cualquier asignación de importancia, hecha o no de manera consciente. No se puede ignorar a la hora de hacer correcciones de patrones de conductas, comportamientos o cualquier otro pensamiento que esté causándole problemas al pensante.
   Recuerda, tu mundo lo creas, lo sostienes y lo modificas con pensamientos. Estás en la obligación contigo mismo de mantenerte al mando y para ello tienes que estar en control de tu acto de producir pensamientos.
   La Nada es un pensamiento más. La diferencia con cualquier otro, es que su contenido infiere no contenido. Podemos verlo como un pensamiento de contenido neutro.
   Respóndete esta pregunta; ¿Qué tanto estás dispuesto a experimentar la Nada?
   Quieras o no, la realidad de esta vida, es que nada dura para siempre. Quiera o no el pensante, los ciclos tienen un final, incluyendo la vida de estos cuerpo físicos.
  ¿Estás preparado para perder?; ¿Estás preparado para soltarte de las cosas; bien sea que la consideras buenas o malas?
   Si quieres evitar sufrimientos innecesarios, traumas o perder control. Comienza a experimentar la condición de Nada.
  Como has observado, todas esas cosas que te hacen sufrir, tienen importancia para ti. Todas esas cosas a las cuales te apegas, tienen importancia para ti. Todas esas cosas que no quieres vivir, tienen importancia para ti. Etc.
  No tendrás jamás paz contigo mismo, si no puedes tener en tus manos el control o manejo de la importancia que le asignas a tus pensamientos.
  Cuando decides, decretas o postulas, en ese mismo contenido del pensamiento, incluiste la importancia que tiene que tener para ti.
   Tu vida está en tus manos. Has Nada y recobra todo tu poder.
  Ha sido un grato placer compartir. Buen provecho asignando importancia. Nos vemos pensante.