Translate

jueves, 14 de diciembre de 2017

UN GUIÑO Y UNA SONRISA

            POEMA
No hay un gesto más dulce
en el amor que un guiño
mensajero acompañado
de una pícara sonrisa que 
lleven en alas de la luz 
el sonido y el viento, el amor que 
se lleva encerrado en el corazón.
Cuando me lo hiciste la primera vez,
derretiste mi alma y me embriague 
con la dicha de ver que ese amor 
era exclusivo para mí.
Esa sugerencia de amor
implícita en tu guiño me volvió
loco el corazón y aún la felicidad
lo tiene trastornado. 
Autor:  Emilio Fernández

miércoles, 13 de diciembre de 2017

IRRESISTIBLE DESEO DE AMARTE

                  POEMA
Desde hace un buen tiempo
traía el corazón blindado.
Dos gruesas capas de hormigón,
cubiertas de acero inoxidable
y fibras de carbono para que
no se viera tan feo. Pero…
Apareciste tú, flotando,
en un mundo de indiferencia.
Como un ángel que en lugar
de dar, busca protección.
Un ángel con la apariencia de
un ser común, escondiendo su
inocencia y pureza, para evitar
lo mismo que yo estaba evitando.
Seguir sufriendo por amar
a quien no le da ni frío ni calor
los sentimientos incondicionales
que un alma canaliza a través del
corazón.
Apareciste tú, como mago ilusionista
cuya magia causa que caiga
la mandíbula en el pecho producto
de la admiración, y todo el blindaje
de mi corazón se hizo añicos
por el irresistible deseo de amarte.
He vuelto con más ganas de amar
que nunca. No me puedo resistir.

Autor: Emilio Fernández

martes, 12 de diciembre de 2017

UN BLANDENGUE ENAMORADO

             POEMA
Estoy bañado de euforia
las expresiones de mi rostro
para mostrar la alegría que
me embargan se quedan cortas
y ya me duele la cara de tanta
felicidad. En mi mente se
produjo un silencio embarazoso,
no encuentro palabras que
soporten la emoción que estoy
viviendo en este momento.
Me has dicho que “sí me amas”
y ahora no tengo control de
mis reacciones. Me provoca
reír, me provoca llorar, y no
llega suficiente oxígeno al cerebro,
creo que me voy a desmayar,
soy un blandengue enamorado.
 Autor: Emilio Fernández

viernes, 8 de diciembre de 2017

POR FUERZA MAYOR

  BUEN PROVECHO NAVIDEÑO
  Hola amiga(o) pensante. Los objetivos del mundo propio, todos aquellos que el pensante puede trabajar para poner orden en su mundo interior, son objetivos que no toman vacaciones.
  El pensante no toma vacaciones de la actividad pensativa, pero con el mismo acto de pensar se da todo el descanso y la distensión que le haga falta en su mundo interno.
  Sin embargo, del resto de las actividades sociales, son ciclos de interacción, no dependen de manera exclusiva del pensante, por lo que tiene que mantener la armonía lo mejor posible.
  En este momento, la navidad es un motivo social de mucha participación. Inclusive, las personas limitadas por las circunstancias sociales del país, tienen su atención en las festividades. 
  En mi caso, pensaba dejar de ser estricto con mis días de publicaciones en esta página alrededor del quince de diciembre, pero las fallas del servicio de internet, frustran mi intento de publicar, y he decidido hacerlo si se reestablece, ya en enero.
   Quiero agradecerle a mis amigos y lectores ocasionales la atención que me han prestado. 
  Mi mayor deseo, es poder haberles facilitado algún dato que les haya sido útil en el mejoramiento personal. 
 Mis otros deseos, es que se conviertan en luces navideñas de consciencia para que iluminen su vida y las de sus seres queridos.
  Para mí ha sido un gran placer el que me hayan permitido compartir mis consideraciones, ideas, opiniones, y mis ocurrencias poéticas.
  Buen provecho en sus festividades navideñas.  Nos vemos pensante.  

lunes, 4 de diciembre de 2017

FELIZ CUMPLEAÑOS MI AMOR

        DEDICATORIA
Veinticinco, de los tantos años que
estás cumpliendo, son un poco más
de la mitad de la vida que has vivido,
y con amor has compartido conmigo.
Tus cumpleaños, son años de amor
que pasamos juntos, y si algo tengo
que desearte en este día, es vida y
salud para que sigas dando brillo
y amor a nuestro hogar…te amo.
Felicidades en tu día Yayita.

Autor: Emilio Fernández 

LA CONDICIÓN DE UN PENSADOR

  ¿YA SABES EN QUÉ CONDICIÓN TE ENCUENTRAS? 
Hola amiga(o) pensante. “Actividad pensativa” mantiene su lineamiento. Su objetivo llamar la atención en la importancia y control del acto de pensar y los beneficios que le da al pensante.
  La sola observación del acto de pensar genera la comprensión necesaria para que el pensante haga los correctivos que deba hacer y busque mejorar su poder creativo.
  Todas las leyes de la vida, y las del universo son obvias, cuando ocurren efectos anormales, se puede dar como un hecho de que ha ocurrido una transgresión.
  En los pensantes tenemos cualquier cantidad de problemas como consecuencia de su “PENSAR”. La lista de términos para nombrar las innumerables conductas y padecimientos, asusta a cualquier pensante.
  El poder dar una definición del nombre de la psicopatía, conducta o efecto psicosomático, no hace que ese pensante se cure de su problema, y pueda curar a otros.
  Sin embargo, cualquier persona que le preste atención al acto de pensar, puede llegar a hacerse consciente de lo que está haciendo.
  Puede observar “su manera de pensar”, desde un ángulo o posición que le permite entender y saber lo que debe hacer para cambiar “su manera de pensar”.
  Nadie puede enseñar a otro a pensar. Existen muchos que consideran que no saben pensar, y creen que otros pensantes le pueden enseñar a pensar.
   El no saber pensar en boca de un pensante, se entiende, como que es poco inteligente, o no sabe hacer análisis, estudiar situaciones para encontrar soluciones, o poco creativo.
   Las ideas, buenas o malas, es un producto. Y todos los pensantes producen idea, es decir, no hay problemas para producir ideas.
  Si alguien está tratando de solucionar este problema, (que no existe) se va a meter en problemas.
  La situación verdadera que le puede acarrear problemas, es la condición del pensante cuando piensa.
  La situación verdadera es la condición del conductor cuando maneja, o del piloto cuando pilotea.
  Si no hay problemas con “pensar”, entonces observamos la condición del pensante. Observamos la condición del conductor o del piloto.
 ¿Se está durmiendo? ¿se siente débil? ¿va distraído con la atención en otra cosa? ¿conduce con miedo o inseguridad? Etc.
  De esta observación se puede llegar a buenas conclusiones y tomar decisiones acertadas para solucionar el problema.
   El pensante preocupado, porque no produce buenos contenidos o grandes ideas. Debe dejar esa preocupación y ocuparse de su condición como pensante.
   Es muy fácil saber las condiciones que se tienen como pensante. Escribe lo que piensas de ti como pensante. Todo lo que consideras anótalo, de modo que lo puedas leer calmadamente varias veces.
  No importa en qué mal estado como pensador te consideres, tú me dirás si te consideras así de manera voluntaria, o porque te gusta sentirme menos que los demás.
  La respuesta obvia, es que no. Todo lo contrario, has estado esforzándote para volverte un mejor pensador, para mantener la positividad en el contenido de tus pensamientos.
  Esta condición o la que se concluya que se tiene como pensante; es el efecto de ideas. Ideas hechas que se han venido fortaleciendo y recibiendo abonos de negatividad con más consideraciones que se han producido por los resultados de los hechos, donde se ha comprobado que es “verdad” que es un mal pensador.
  El pensante se ha convertido por sus ideas en un deficiente y descontrolado pensador y ejecuta el acto de pensar en este pobre estado, y cada vez que falla o no está conforme con los resultados, es una consideración más que ratifica su condición.
   El asunto serio a tratar, es como salir de ese estado o condición en la que se encuentra el pensante.
  En el caso del piloto de avión, se le suspende o se le da reposo por unos días para que se reentrene o mejore su salud, pero no se le deja pilotear en ese estado. No solo es peligroso para su vida.
  En cambio, a los pensantes, no se les puede dar reposo a su pensar. Claro, en la medicina psiquiátrica, le dan curas de sueño o los dopan de tal manera que no pueda “pensar”. El peligro es que piense. Solución; que no piense.
   La basura se echa bajo la alfombra y parece que la habitación está limpia.
  ¿Qué puede hacer un pensante cualquiera que haya hecho consciencia de su condición como pensante?
  Como ya sabe que sus ideas lo tienen en esa condición, lo primero que se le ocurre es cambiar de ideas o los contenidos de sus ideas, trata de llenarse de ideas que digan “lo contrario” a como se siente o cree que está.
  Pero si ya esto lo ha venido haciendo y no le funciona, “mi querido Watson”. Haga como el piloto cuya condición es inseguridad o falta de control cuando se le presentan dificultades en pleno vuelo.
   Reentrenamiento, entre en la cabina de un simulador, (consciente que es un simulador) y ejercítese imaginando todo tipo de dificultades.
   Hay pensantes que ya les da miedo que les suceda o se les haga realidad las cosas “malas” que piensan. Así que no pueden usar la imaginación como “simulador” para entrenarse a enfrentar sus debilidades.
  El ejercicio imaginativo ayuda a generar ideas que van mejorando la vieja consideración de manera gradual y estable. Sin peligro.
  Pero se necesita ser arriesgado y tener valor para re-experimentar lo que no se quiere, lo que se rechaza, se odia o no se acepta.
  La alternativa para ayudarse sin padecer temores, es recuperando el control del acto de pensar, con “Haciendo Nada” (ejercicio descrito en entradas anteriores).
  Toda condición que padece un pensante, el camino más accesible para cambiarla o rehabilitarse, es mediante la ACCION directa del pensante en el acto de pensar. Solo en el acto en sí.
  Ponerlo a pensar y pensar en ideas o contenidos para que considere real, que las crea, que las sienta, que tenga fe, es poco funcional. Primero debe cambiar la condición que le hace ser poco efectivo con su pensar.
  El pensante no se ve, pero si se ve su ATENCIÓN. Todo pensante puede observar su atención. La atención es una extensión del pensante y lo que haga con ella lo hace con él.
  Es decir, si puede mantener la atención enfocada en algo de manera voluntaria sin divagar, ese eres tú que no divagas.
  Si puedes mantener la atención enfocada en algo, tu permaneces consciente. El ejercicio es un reentrenamiento para recuperar la consciencia, el control de la atención, que es sinónimo de control de sí mismo.
   Y como resultado del control de sí mismo, el acto de pensar se ejecuta a un nivel de consciencia y control más elevado y se mejora la condición de pensador.
   En la medida que el pensante se rehabilita con la práctica, disminuye su producción diaria de consideraciones que alimentan su mala condición.
  Poco a poco se debilitan las viejas ideas que fueron raíces de esa condición de mal pensador, y puede pasar, de quitarse los males a desarrollar sus talentos, ahora que está libre.
   Para volver a comenzar a subir, primero hay que detener la caída, la dificultad que muchos tienen, es que tratan de subir cuando todavía están cayendo.
  Es todo por ahora.  Buen provecho con tu mejorada condición.  Nos vemos pensante.  

   

domingo, 3 de diciembre de 2017

EL BELLO Y LA FEA

      UN POÉTICO RELATO
Antes los sarcásticos comentarios de
mis amigos por tu persona; yo les digo
con gran sinceridad: “qué importancia
tiene el envase si lo que tiene por
dentro te cura todos los males y sacia
de amor el amor”. Ellos no saben que
te amo, no de ahora, nos amamos desde
antes de esta vida, este ha sido un
hermoso y añorado reencuentro
que ha puesto a prueba mi amor.
En mi trabajo, mi cuerpo es imagen
de belleza masculina y me ha tocado
rodearme del prototipo femenino.
Mi ego creció en el escenario de la
apariencia y en el simulacro de la
felicidad. El amor fingido me ha hecho
conocer y ser admirado, pero no pudo
tapar la luz que irradia tu alma cuando
te volví a ver y mi ego no pudo
imponerse por encima de mi amor.
Hoy te tengo a mi lado, continuando
una historia de amor que solo tú y
yo podemos saber que es una realidad,
y no una enfermiza atracción del bello
y la fea. No tengo ni que acusar
recibo de las críticas y comentarios,
porque la ignorancia es el motivo
que las fundamenta. Nuestra felicidad
de ahora, es la continuación de
una interrupción necesaria para
probar la transcendencia del AMOR.
Autor: Emilio Fernández