EL DESPECHO DE UN POEMA

  


POEMA

Entre babas, mocos y lágrimas, me dice el atribulado poema.

No me vuelvo a enamorar nunca más.

Esta es la última vez que confío mi amor a una mujer.

Estoy borracho porque así puedo sufrir con ganas, llorar como un desgraciado y ponerle música de despecho como fondo al recuerdo de mi tragedia.

No me di cuenta como me volví feo, fastidioso y simplón para ella.

Antes era un poema bonito, con gracia, y deslumbrante elegancia. Sigo siendo el mismo, mis palabras no han cambiado, mi contenido de amor es el mismo; No entiendo que pasó.

¿Y si fue ella la que cambió?

Buena pregunta; no lo había pensado. Mesonero, trae una ronda que este poema despechado va a recobrar su dignidad.

Brindo por mi estupidez, por mi falta de entendimiento, y brindo porque tanto los gustos como el amor que siente otro, no nos pertenecen. Ella es libre de enamorarse de otro poema. ¡Salud!

Autor. Emilio R. Fernández Ramos  

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