"Quien no gobierna su mundo interior, será gobernado por el miedo al mundo exterior." Hola, amiga(o) pensante: Las condiciones psicológicas adversas no solo afectan el ánimo, sino que revelan una fractura profunda entre el pensante y su mente. En medio de un ataque de pánico o nervios, la expresión más común es: “no puedo controlarme”. Aunque no se diga explícitamente, el fracaso en el intento de mantener el control es evidente. Quienes rodean al afectado, sin saber cómo ayudar, suelen ofrecer frases que agravan el problema: “tranquilízate”, “haz un esfuerzo por calmarte”. Pero si el pensante ya ha dicho “no puedo”, esas palabras no solo son inútiles, sino que aumentan su terror. Se siente incomprendido, solo, atrapado en una mente que lo domina. El descontrol no es una elección. Es el resultado de haber descendido a un nivel donde las reacciones emocionales superan la voluntad. Aunque el quiebre sea temporal, ya indica que las piernas de la voluntad flaquean. Y eso e...
EL QUE NO SE NOMBRA POEMA No soy lo que pienso, porque el pensamiento me sigue como sombra. No soy lo que creo, porque la fe se disuelve en cada duda. No soy lo que concibo, porque la forma me encierra. Soy el que se escapa cuando intento atraparme. El que se borra cuando quiero definirme. El que tiembla cuando el lenguaje lo roza. Soy el intervalo, el pliegue, la pausa entre dos certezas. Soy el que pregunta sin esperar respuesta. El que ama sin saber por qué. El que vive sin saber quién es. Autor: Emilio R. Fernández Ramos
Comentarios
Publicar un comentario